La guerra del retoque
fotográfico
Retirado de Tumblr y Twitter, Facebook pretende un
Instagram exclusivo mientras Google regala a todos Snapseed. Twitter incorpora
el editor Aviary
Ejemplo de retoque con la aplicación
Snapseed. / EL PAÍS
A la guerra del mapa le ha sucedido la del
retoque. Instagram, la aplicación de filtros fotográficos por excelencia,
nacida para los iPhone, ya no funciona en estos móviles, a no ser que se
pertenezca a Facebook. Desde que la red social la compró por mil millones,
trata de sacarle partido a una inversión que siempre pareció exagerada. Hace
una semana Instagram ha desaparecido para los abonados a Twitter, y unas
semanas antes también de los blogs de Tumblr.
El gusto por el retoque no es nuevo, solo ha
cambiado de aparato.Flickr, el
servicio de imágenes propiedad de Yahoo!, contaba con la posibilidad de dar
cortes, añadir marcos o pegatinas, así como jugar con los tonos y el contraste
de Picnik. Google compró Picnik y lo integró en Picasa, la competencia
de Flickr. Hasta hace unos años, la batalla del
retoque se jugaba en el ordenador. Ahora llega a móviles y tabletas.
Según el parecer de los contendientes, el
retoque fotográfico puede ser un anzuelo para enganchar más tiempo al
internauta, incluso motivo suficiente para cambiarse de red social.
Twitter se ha quedado sin Instagram, pero no
parado. EL lunes, día 10, incorporó una aplicación de filtros. Algunas imágenes
modificadas que se le ha escapado al cofundador
Jack Dorsey lo
anunciaban días antes. En principio, el nuevo sistema de filtros de
Twitter es bastante pobre, con apenas nueve recursos, comparados con los de la
competencia. La aplicación no es propia sino que la proporciona Aviary, una empresa neoyorquina veterana en los retoques digitales,
pues también da servicio a Flickr entre otros muchos sitios. Aviary, entre
cuyos accionistas se encuentran Jeff Bezos (Amazon) y Reid Hoffman (Linkedin),
es mucho más completo que lo que de momento ha contratado Twitter, y que explica en su blog. Más parece una reacción inmediata a la
eliminación de Instagram de su plataforma que un plan definitivo para llenar el
hueco dejado por Instagram.
La tendencia hacia la exclusividad deInstagram, líder en el retoque, coincide con
el movimiento estratégico de Google, al regalar Snapseedcuando
antes era de pago. La jugada es que cada vez que se aplique también se estará
conectado a la red social Google+, ávida de usuarios, sobre todo activos.
La guerra es consecuencia de la lucha por las
audiencias en las redes sociales, una vez que la tecnología lo ha permitido.
Primero había que contar con móviles capaces de tomar fotografías decentes.
Ahora, cualquier teléfono de gama media tiene una cámara fotográfica con un
sensor de cinco megapíxeles. Aunque hay modelos de Sony con 12 megapíxeles, lo
habitual en la gama alta, como es el caso del iPhone 5, es contar con ocho
megapíxeles.
“Además de la cámara, la conexión marca la
diferencia”, dice Mauro A. Fuentes, director de redes sociales
de Ogilvy España. “Antes
enlazábamos fotos en Flickr y se tardaba en cargar, en verlo. Ahora es
inmediato". Fuentes sostiene que el éxito no radica tanto en los efectos
como en las sensaciones: “De hecho, las opciones que presenta Instagram no son
las mejores, pero sí permite compartir el día a día con facilidad añadiendo el
toque personal. Ahí sí que dan en el clavo. Todo el mundo quiere sentirse
artista por un instante”.
Cada uno de estos servicios quiere que se entre
y se retoque por separado. “La esencia de Instagram era compartir, tener
presencia en el mayor número de redes posible”. Ya no, una vez conseguida la
audiencia, hay que rentablizarla. En este caso, su propietario Facebook, que ha
sacado a Instagram de Tumblr y Twitter. “A este paso servirá solo para que
salgan en Facebook", pronostica este experto. “La comunidad deinstagramers, con un núcleo de 80 millones muy
activo, no es para tomársela a broma”, señala Fuentes. “Facebook está mirando
menos por el usuario y más por anunciante”.
